Retomar las actividades habituales

Una vez que regresa a casa después de una cirugía de corazón, retomar la rutina habitual llevará un tiempo ya que los sistemas de su cuerpo han reducido la velocidad como consecuencia de la cirugía, los medicamentos y el nivel mínimo de actividad. El tiempo de curación será de al menos dos o tres meses.

Tendrá días buenos y malos durante este periodo, y es posible que tenga sensaciones de cansancio, irritabilidad, ansiedad, depresión o que simplemente no se sienta usted mismo durante algunas semanas. No se preocupe si está más sensible que antes. Se utiliza mucha energía psicológica al tener que soportar los miedos y las exigencias después de una cirugía. Hablar con sus amigos y familiares le ayudará con los altibajos emocionales normales después de una cirugía.

Retomar las actividades físicas

Un pequeño aumento de su actividad favorecerá su curación y servirá para fortalecer y tonificar su fuerza. Es importante seguir las indicaciones de los profesionales de enfermería, el personal de enfermería y/o los enfermeros de rehabilitación cardíaca.

También tendrá restricciones en sus actividades hasta después de su visita de control con el cirujano. Esas restricciones pueden incluir:

  • No conduzca vehículos hasta que su médico se lo permita. Su tiempo de reacción se verá reducido y debe evitar cualquier riesgo de volver a dañarse el esternón mientras se está curando. Puede subirse a un automóvil siempre que lleve el cinturón de seguridad.
  • No levante, empuje o traccione objetos que pesen más de cinco a diez onzas, como por ejemplo una bolsa de compras pesada, una maleta o un niño pequeño. Debe evitar todo tipo de ejercicio extenuante, como por ejemplo nadar, trotar, andar en bicicleta, jugar a los bolos, al tenis o al golf durante los tres meses posteriores a la cirugía.
  • No haga tareas pesadas en casa ni en el jardín, como por ejemplo pasar la aspiradora, barrer o fregar el piso, cortar el césped, rastrillar, excavar o cortar madera. Estas actividades supondrán un esfuerzo para el pecho y la parte superior de los brazos, lo que podría afectar la curación del esternón.
  • No regrese al trabajo hasta tener una charla con su médico en su visita de seguimiento.

Cuidado de las incisiones

A medida que se cura, la incisión tendrá un mejor aspecto y las molestias desaparecerán. Los cambios de tiempo, el exceso o la falta de actividad y el hecho de dormir en una misma posición durante demasiado tiempo pueden provocar más molestias. Es posible que también note entumecimiento o picazón, o que perciba enrojecimiento o hinchazón. Todo esto también desaparecerá con el paso del tiempo. Para cuidar de sus incisiones, sugerimos:

  • Lávelas delicadamente con jabón suave durante su ducha diaria. Séquelas cuidadosamente con una toalla. Séquelas con toques pequeños y suaves. No frote las incisiones.
  • Si tiene trozos pequeños de sutura cutánea adhesiva sobre sus incisiones, debe retirarlas una vez que hayan transcurrido siete días desde que regresó a su casa. Si estas suturas cutáneas se despegan solas, puede retirarlas permanentemente.
  • Si sus incisiones están blandas, tienen zonas enrojecidas, supuran o empiezan a abrirse ligeramente, llame a su cirujano.
  • Las mujeres deben utilizar sujetador. Un buen sujetador reducirá la tensión ejercida sobre la incisión. Si el sujetador le resulta molesto, puede colocar una pequeña gasa debajo de este para lograr una mayor comodidad.
  • En los momentos en los que se sienta incómodo o molesto, puede utilizar una almohadilla térmica. Aplíquela cuatro o cinco veces al día en la sección inferior durante aproximadamente 20 minutos por vez. Si es necesario, tome medicamentos para el dolor recetados por su médico.

Síntomas comunes

Después de una cirugía, muchas personas padecen síntomas que mejoran con el tiempo, como por ejemplo:

  • Crujidos o rozaduras del esternón que se producen por los movimientos o la respiración. Una vez que se haya curado completamente (en unos tres meses) esto suele desaparecer.
  • Hinchazón o bulto con aspecto de nudo en la parte superior de la incisión del pecho. Por lo general, desaparece en seis u ocho semanas.
  • Dolores entre las espátulas, por encima de las costillas, en la parte posterior del cuello, en el pecho o en la incisión de la pierna. Esto podría persistir durante varias semanas, pero irá desapareciendo a medida que pase el tiempo.
  • Hormigueo o entumecimiento en los codos o en los dedos. Esto puede deberse a la posición en la que estaba colocado su brazo durante la cirugía.
  • Ligera hinchazón en las piernas, que podrá durar cuatro meses o más. Mantener las piernas en alto por encima del nivel del corazón al estar sentado y al irse a dormir ayudará a reducir este problema.
  • Su voz puede estar débil y ronca debido al tubo de respiración colocado durante y después de la cirugía. Esto mejorará en un par de semanas, aunque podría tardar algo más.
  • La constipación es un problema común que se puede controlar con un laxante suave o con cambios en la dieta. Incrementar la rutina diaria, comer más frutas y verduras frescas, así como otros alimentos ricos en fibra suele resultar de ayuda.
  • Problemas para dormir mientras está en el hospital o en casa. Algunas de las razones más comunes son la falta de ejercicio, una disminución de actividades de la rutina diaria, la ansiedad ocasionada por la cirugía o por estar en casa, problemas familiares, depresión, y dolor o malestar cerca de las incisiones. Intente descubrir qué está ocasionando sus problemas para dormir y hable con su médico acerca de cómo resolverlos.
  • Entumecimiento y molestias a los costados del pecho, donde se sitúa la arteria mamaria.

Dieta

Es posible que no tenga mucho apetito después de su cirugía, pero aumentará a medida que se recupere. Una dieta equilibrada ayuda a que su cuerpo sane y disminuye la fatiga. Cada día, coma grandes cantidades de frutas, verduras, granos integrales, panes, carnes y productos lácteos. Consuma menos alimentos con alto contenido de grasas, colesterol, azúcar y sal. Si se ha ordenado una dieta especial, el personal de enfermería y su dietista podrán ayudarle a aprender estos cambios.

Fumadores

Fumar es perjudicial para sus pulmones, corazón e injertos nuevos. Fumar aumenta su ritmo cardíaco y presión arterial, estrecha sus vasos sanguíneos y provoca espasmos de los vasos cardíacos. Las investigaciones demuestran que los injertos nuevos se obstruyen con mayor frecuencia en fumadores que en no fumadores. Si fuma, ahora es más importante que nunca que deje de hacerlo. Pídale a familiares que fuman que dejen el hábito con usted. Si necesita más orientación, el personal de enfermería de rehabilitación cardíaca puede proporcionarle información que puede ayudarle a dejar de fumar.

Bebidas

El café, té y gaseosas tienen un alto contenido de cafeína que es perjudicial para su corazón. Reduzca su consumo de estos líquidos a una o dos porciones por día o cambie a las versiones descafeinadas. Si en ocasiones disfruta de una bebida alcohólica, puede hacerlo después de la cirugía. Su consumo de alcohol no debería exceder las dos o tres onzas por día durante la recuperación. No debería beber alcohol si está tomando pastillas para el dolor, pastillas para dormir o tranquilizantes. Pregunte a su médico o personal de enfermería si el alcohol está contraindicado con alguno de los medicamentos que está tomando.

Medicamentos

La mayoría de los pacientes necesitan medicamentos durante su curación. Antes de que le den el alta en el hospital, el médico le recetará los medicamentos que debe tomar en casa. No tome ningún medicamento que haya estado consumiendo antes de la cirugía, a menos que su médico se lo indique. No aumente, disminuya o anule la dosis de medicamento sin consultarlo antes con su médico. Una vez que se hayan redactado sus recetas, un integrante de nuestro personal de enfermería le hablará sobre cada uno de los medicamentos y le facilitará un horario de tomas. Colóquelo en la puerta del refrigerador o en algún lugar visible y llévelo siempre que vaya a ver a su médico.

Motivos para llamar a su médico

Si percibe alguno de estos síntomas, comuníqueselos a su médico o al personal de enfermería:

  • Palpitaciones o ritmo cardíaco de más de 120 pulsaciones por minuto en reposo, o cambio de pulso regular a pulso irregular.
  • Aumento del cansancio o dificultad para respirar cuando está en reposo.
  • Temperatura superior a 101 grados en más de una ocasión, o escalofríos durante 24 horas.
  • Enrojecimiento excesivo, hinchazón, molestia o supuración en alguna herida.
  • Hinchazón en los tobillos y en las manos, con un aumento de peso de dos libras o más en un día o de cinco libras en una semana.
  • Dolor anormal u otros síntomas que no desaparecen con los medicamentos.
  • Dolor en la pantorrilla.

Seguimiento

En caso de que no se haya fijado la consulta antes de que se vaya a casa, hágalo una vez que llegue a casa. Enviaremos un informe sobre su operación y su progreso a su médico de cabecera. También debe concertar una visita con su cardiólogo y con su médico de cabecera una vez que ya esté en casa.