Una vez que la cirugía finalizó

Los pacientes de una cirugía del corazón son trasladados a la Unidad de cuidados intensivos (UCI) inmediatamente después de la cirugía y permanecen allí por varios días. Una vez que los signos vitales se encuentran estables, los familiares directos pueden hacer una breve visita.

Temporalmente tendrá varios cables y tubos adheridos a su cuerpo que ayudarán con su recuperación:

  • Tubo de respiración/respirador: tendrá un tubo de respiración en la garganta. Esto está conectado a un respirador, que respira por usted hasta que se despierta y es capaz de respirar por su cuenta. El tubo de respiración generalmente se quita el día de la cirugía o a primera hora del día siguiente. Existe la posibilidad de que reciba oxígeno a través de una mascarilla y, más adelante, mediante cánulas nasales. Le pedirán que tosa, que respire hondo y que utilice un espirómetro de incentivo cada hora para expandir sus pulmones. Se le administrarán medicamentos para el dolor para que pueda toser mejor y respirar más profundo. Es importante que haga lo que se le indica, para ayudar a acelerar su progreso.
  • Tubo gástrico: se coloca un pequeño tubo desde la boca o la nariz hasta el estómago, para que este no tenga aire ni líquido. Esto ayuda a evitar el riesgo de vómitos. Este tubo se retira al mismo tiempo que el tubo de respiración. En ese momento, podrá ingerir trocitos de hielo y líquidos por la boca y, poco a poco, su dieta volverá a la normalidad.
  • Monitor cardíaco: la frecuencia y el ritmo cardíacos se obtienen a través de unas almohadillas colocadas sobre la piel. Su presión sanguínea se obtiene mediante un pequeño tubo colocado en un vaso sanguíneo de su muñeca. Las presiones cardíacas se obtienen a través de un pequeño tubo amarillo colocado en una vena del cuello. En la mayoría de los casos, se suelen retirar todos los tubos entre 24 y 48 horas después.
  • Tubos torácicos/cables de marcapasos: los tubos torácicos permiten drenar la sangre y el líquido que se forma en su pecho. Por lo general, los tubos se retiran el primer o el segundo día después de la cirugía. Se colocan marcapasos temporarios, que ayudan con el ritmo cardíaco si es necesario, a todos los pacientes. Se retiran a los tres o cuatro días.
  • Sonda intravenosa/vesical: las sondas intravenosas (IV) nos permiten suministrar líquidos y medicamentos después de la cirugía. La sonda vesical drena la orina y nos permite observar tanto el equilibrio de los líquidos como el funcionamiento del riñón.

Después de la UCI, se le trasladará a una Unidad de telemetría, donde se seguirán monitoreando sus ritmos cardíacos. Al principio le pedirán que haga actividades pequeñas con ayuda de una enfermera, como toser, respirar hondo, comer, salir de la cama, caminar por el pasillo y bañarse. Al tercer o cuarto día después de la operación, debería hacer estas actividades por sí solo.

Una vez que empiece a encontrarse más activo, es probable que sienta algún tipo de dolor o incomodidad alrededor de la zona de la incisión. Este dolor se debe a la expansión del esternón, los músculos y los ligamentos durante la cirugía. Si bien es cierto que a medida que se vaya curando, las molestias desaparecerán de forma gradual, este proceso puede durar varias semanas.

Permanecerá en la Unidad de telemetría hasta que le den el alta del hospital, por lo general cuatro o cinco días después de la cirugía.

Una vez que le han dado el alta en el hospital, es importante que programe una cita con su médico de cabecera, su cardiólogo y su cirujano cardíaco para hacer un seguimiento.